
Jair Moná. Periodista
El Mundial de la FIFA 2026 presentará muchos retos a los equipos participantes como el caso de las distancias entre sedes de hasta siete horas, dado que de la zona este a la oeste hay 4.300 kilómetros y de norte a sur de unos 4.000.
Estas situaciones representan un gran reto para todos los jugadores ya que por primera vez en la historia de los Mundiales, se disputarán más partidos (104 en total), al haber 48 selecciones participando.
El calor extremo, en algunas zonas, la altitud en algunas sedes y los largos desplazamientos entre los tres países organizadores como son Estados Unidos, México y Canadá, serán parte del “rival” a enfrentar por parte de las delegaciones, principalmente por los jugadores.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), advirtió que el calor extremo será parte de la historia del Mundial con el riesgo que implica tanto para los jugadores como para los aficionados.
Por su parte la Federación Internacional de Asociaciones de Futbolistas (FIFPRO), en el estudio que contrato, recibió la información que “26 de los 104 partidos de la competición se van a jugar en condiciones que representan un riesgo para los jugadores. Entre ellos, la final, dos partidos de cuartos de final y el encuentro por el tercer puesto”.
La Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA), estableció dos pausas de tres minutos en la mitad del primer y segundo tiempo de cada partido.
También se estima que más del 80 % de las sedes puede superar los 35 grados de calor, sumando la humedad, la radiación y el viento, lo que aumenta la sensación térmica.
El llamado “jet lag”, por las diferencias horarias y los continuos desplazamientos de los equipos, hay que sumarlo a los inconvenientes para los conjuntos participantes.
Es de recordar que el Mundial 2026, se disputara en 16 estadios durante 39 días de competición, desde el inicio el 11 de junio hasta el 19 de julio.
Algunas selecciones deberán jugar en Ciudad de México, que está a 2.240 para después desplazarse a otras sedes que estén al nivel de mar, como el caso de Miami.
EADEPORTE/jmm. Foto: FIFA





